miércoles, 1 de abril de 2009

Sensualidad metida en un bolso

Una de las grandes diferencias entre una mujer de taitantos años soltera o casada es su bolso, especialmente si la casada tiene niños y pequeños. Vamos a ver el contenido y el estilo de uno y otro. 
Empezaremos por el de la mujer soltera (vale también casada sin hijos). Lo primero, se trata de una mujer que cambia de bolso con bastante regularidad. Normalmente, es un bolso que va a juego con sus zapatos, su cinturón y, posiblemente, con su cinta del pelo. Por supuesto, se trata de un bolso de ultimísima moda, de esos que lucen Penélope Cruz, Victoria Beckham o que simplemente lo lleva alguna de las actrices en Sexo en Nueva York. Aunque el bolso valga una burrada (1000 € un glaze zippers), si se lo puede permitir lo comprará sin duda, si no, lo buscará en el rastro hasta que salga la copia perfecta (a 6 ó 12 €). Esto sucederá con todos los bolsos que se haya comprado para esa temporada. 
Dentro, posiblemente llevará todo tipo de objetos que destaquen su feminidad: sombra de ojos de Christian Dior; colorete, perfilador y lápiz de labio de Clinique; un lápiz para ojos o un eyeline de Lamcome;  un tarrito pequeño con Ángel y Demonio, de Guivenchy;  y otros potingueos maravillosos de esos que tanto nos gustan. Por supuesto, también hay que llevar material de emergencia para el menstruamen, en el que también se encuentran grandes diferencias, pero de las que no voy a hablar porque lo considero de mal gusto. Encontraremos también un móvil rosa, llaves del coche y de la casa, las gafas de sol Dior en su funda, un paquete de pañuelos de papel, un cepillito plegable y un espejito. El monedero, muy ordenado, llevará un par de tarjetas de crédito, la tarjeta de El Corte Inglés, la de Zara, Mango, Blanco, y alguna más y una fotito de su sobrino vestido de papanoel.
Pasemos ahora al bolso de una mami. Este debe cumplir una característica principal:  ha de ser
bien grande. Por supuesto, también llevará pinturitas y perfumes, pero muy posiblemente de la marca Deliplus, ya que la economía decae, sin duda. Otros elementos serán un móvil, las llaves del coche, las llaves de la casa, 4 ó 5 paquetes de pañuelos de papel, tiritas, imperdibles, un chupete, un paquete de toallitas, pañales, colonia Nenuco o Deliplus (baby), un paquete de galletas que sueltan migas por
todo el bolso, un botellín de agua con pitorrillo, unos zumos de esos pequeñitos  y, por supuesto, el monedero: un monedero gordo y reventón con tarjetas de Mercadona, Día, Carrefour, y puede que El Corte Inglés y Cortefiel, un montón de fotos de sus peques (vestidos de papanuel, de pastor, de sirenita o spiderman, y con la toga de la guardería), todas las tarjetas de la seguridad social, la suya, la de los niños y la del marido y una estampita de algún santo, cristo o virgen.
Como podéis ver, las circunstancias que nos rodean nos diferencian. Yo soy del segundo grupo, y os aseguro que llevo todo eso y más.
En la foto de hoy, una mouse de chocolate negro. Que en eso del chocolate casi todas somos iguales. 

12 comentarios:

ReyVindiko dijo...

¿La segunda no cambia nunca de bolso? ¿Y ese bolso siempre va igual aunque salga sola?
¿Y no tendrás un huequito para tu marido?

Mirna dijo...

Pues el mío va casi siempre igual. Lo único que sacó son las toallitas y los pañales. Y por supuesto que cabes. 7m

Máster en Nubes dijo...

Perdón, por alusiones;-) (y por pasarte por mi blog también)

Os creeis que vivimos cual millonarias las solteras y no, no es esa la situación ;-), no todas somos Carrie, somos... ¡mucho mejor!

No tengo bolsos buenos a penas, y suelo usar el mismo durante semanas, intento cambiar al mes más o menos (para que no se caigan a tiras). Otra cosa son los zapatos, ahí sí que cambio, pero las mamás también cambiais de zapatos ¿no?

Llevo en el bolso:una Blackberry Storm, 2 lápices de labios de Sephora, unas gafas para leer de cerca, el monedero, el cargador de la Blackberry, unas tarjetas sueltas, y algún resto de galletitas de perros y unas 3 cartas del banco o similar.

¿Valgo como soltera y animal de compañía?
Buenas noches...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Me he reído mucho con la entrada. Debo decir que hay mujeres casadas que llevan bolsos grandes y que nunca pierden la elegancia. De la elegancia de Máster en Nubes doy fe.
He intentado idear una entrada para ilustrar la diferencia entre el bolsillo de los hombres solteros y los casados, pero no me sale, quizá porque no hay tanta.

Migsan dijo...

Mirna, lo que me he podido reír con tu entrada jajajajaja dices verdades como puños,
la diferencia entre bolsos es abismal, las mamas (abuelas) siempre con un bolso parecido al del baúl de la Piquer, lleno de enseres, casi nunca validos, por que el que en ese momento necesitas lo tienes agotado o lo has dejado en casa, ese peso en tu costado, que enseguida que te lo dejas olvidado en cualquier sitio lo echas de menos,no veas si lo note el día de la "gran quedada" que lo llevaba ligerito y liviano y estuve todo el día como si me faltase algo.........sigue así monstrua eres genial.

Anónimo dijo...

mirna, lo que me he reído, tienes más razón que un santo, en el mío de mama aparte de todo lo que comentas (menos los pañales, gracias a Dios ya pasamos esa etapa, y las pinturas de guerra, sabes que no soy de maquillarme ), también suelen ir metidos, un coche, un dinosaurio, gomas y pasadores del pelo, unas pinturas, pero de las de pintar dibujitos y los papelitos de los chicles y caramelos que se comen los peques y que como no se tiran al suelo y no suele haber papeleras cuando se necesitan terminan agurruñados en el fondo del bolso.

besitos guapísima.

Marga

Mirna dijo...

Máster en Nubes, no me malinterpretes. A la que es capaz de cambiar de bolso y de zapatos con la frecuencia tuya la miro con envidia (a veces cochina, todo hay que decirlo). Mira, suelo comprar zapatos buenos y cómodos y los muy jodíos (con perdón, por favor) me duran a veces más de dos años; así que mientras estén bien, voy tirando. Ah, y cambio de bolso cuando se rompe a tiras, como tú dices, o cuando revienta un zumo o un batido y no ha quien quite el olor. A propósito ¿no huelen las galletas de perro? Ah, y a mí me vales como compañía simplemente. Muchos besos guapa.

Jesús, sería interesante esa entrada, aunque creo que no habría tantas diferencias. Quizás algún muñequito o chupete, pero poco más, frente al "porsicaealgoestanoche", que llevaría el otro, jaja.

Migsan, las mamás abuelas debéis ser ya la repera, con toda la experiencia que tenéis, seguro que no falta detalle en vuestro bolso. Me alegra leerte por aquí. Un beso muy apretao para ti.

Bueno, Marga, de los papeles me olvidé de hablar. Cierto, eso es un recopilatorio que hay que ir al reciclaje y todo para hacer limpieza. Y claro, como no, las chuches tan necesarias como el soma de "Un mundo feliz".

Me alegra que os hayáis reído, ya por eso nada más ha valido la pena. Besos.

Marta dijo...

Es buenísimo, jajajaja y que conste que me río por no llorar, jajajaja
Yo añadiría algunas cosillas más al segundo bolso, pero sólo cambiarían los nombres, Pocoyó, Caillou, el eterno y repelente Mickey Mouse..., además de alguna de las escuálidas y siempre bellas princesas disney...
Me encanta, aunque sin duda me quedo con la mouse (que no "maus") de chocolate, jijijiji
Besitos.

Anónimo dijo...

Cómo me he reido, Mirna. Es genial. La época de juguetes, zumos, etc. ya la he pasado, pero sigo llevando el bolso- maletón lleno hasta los bordes, y lo malo es que cuando suena el móvil nunca está en el bolsillo correspondiente y te vuelves loca buscándolo, y cuando por fin lo encuentras, ya han colgado. En ese momento siempre pienso, el próximo diminuto y vuelvo a caer, y a comprar uno más grande todavía.

Muchos besos,

Susi

Mirna dijo...

Marta, la "maus de chocolate" está de miedo, además no engorda tanto porque no lleva ni nata ni mantequilla. Es apta para cualquier día de fiesta. Cierto, los personajes famosos, y animales varios, incluidos los dinosaurios, no pueden faltar.
Susi, ¿que todavía llevas el bolsón? Ay, mi madre, yo que creía que eso pasaba cuando los niños crecían, pero veo que no. Y lo del móvil es la leche, aunque yo creo que nos pasa a todas.
Un beso muy fuerte para las dos. Susi, me alegra verte por aquí ( y a ti también, Marta, no te me enceles).

Marta dijo...

Que no me encelo, jajajaja además que sepas que me tienes ya adosada jajaja no te librarás de mí tan fácilmente.
Un beso guapa¡¡

Anónimo dijo...

Al bolso de las galletitas de perro le falta una cosa, los profilacticos para las caquitas del perro ¿o no?