jueves, 26 de marzo de 2009

Las preguntas de mis hijos


Mis hijos mayores, Yago y Paloma, que tienen 8 y 7 años respectivamente, ya empiezan a hacerme preguntas de esas que te pones a mirar a otro lado y a hacer cosas, esperando que se les olvide que les tienes que contestar. 
Por supuesto, estas navidades pasadas hemos empezado con las dudas sobre la existencia de SSMM los Reyes Magos, y qué grado de participación tienen los padres en todo esto. ¡Madre mía! esto es el principio de la pérdida de la inocencia.
Las dos últimas preguntas con las que me han asaltado también han tenido miga.
Hace una semana, estaba Paloma en el baño con sus dos hermanos pequeños y me preguntó: Mamá, ¿a ti te gusta cómo eres? Decidme, ¿cómo interpreto yo esto? Tan horrible me ve que no sabe cómo sobrevivo, o es simplemente que no sabe cómo debe aceptarse a sí misma.
El lunes, Yago me vino con otra pregunta que tampoco supe responder muy bien: Mamá, ¿por qué a los hombres y a los niños les gustan las mujeres así con muchas tetas? Anda, ahí queda eso. 

En la foto, y como la cosa va de niños, galletitas de miel tipo yayitas. Pasamos una mañana estupenda, con cuatro niños embadurnándose de harina hasta la médula. Pero debo decir que estaban realmente buenas. 
Muchos besos. 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad que es increíble cómo pasa el tiempo... y eso que hace muy poquito eran nuestros "bebesotes" pero bueno habrá que afrontar los nuevos retos, sean los que sean.
Por cierto, enhorabuena por este rinconcito tan acogedor, si me lo permites; paso hasta la cocina y me embadurno también de harina.
Muchísimos besos.
Marta.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Es que las preguntas de Yago siempre han tenido miga... Hala, a ver cómo respondes tú a eso. Una de mis hijas me preguntó el otro día que por qué los hombres y los niños piensan tanto en el pito.

Anónimo dijo...

Lo malo de ese tipo de preguntas es que van creciendo con el tiempo

Anónimo dijo...

si es que no paran de sorprendernos con sus preguntas "llenas de lógica aplastante" ante las cuales a mi por lo menos me dejan sin palabras.

Marga

Mirna dijo...

Queridas Marta y Marga, qué alegría teneros por aquí. La verdad es que sí, son preguntas que te hacen pensar y mucho, no son preguntas nada tontas. Luego, las preguntas se van atontando conforme van creciendo, creo, ja ja.
Ay, Jesús, a ver qué le dices tú a eso. Pero mira la niña si es lista, vamos ha captado la esencia misma del hombre (no me tomes a mal).
Anónimo, no tan desconocido, todo crece con el tiempo, tienes razón.
Un besazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Yo tengo cuatro hijas y, tal vez por ser el único hombre de la casa, no se atreven a hacerme determinadas preguntas, entre otras cosas porque siempre hay una hermana mayor a mano para pregunatr (en este caso, la mayor va ya camino de los quince, ay).
Lo de las tetas supongo que debe ser por lo vistosas y hermosas que son, todo un prodigio de la naturaleza. Pero las escasamente dotadas también acaban teniendo pareja, porque hay gustos para todo, y con el tiempo, lo vistoso pasa a un segundo plano.

Nuevo beso, Mirna.

Mirna dijo...

Vaya, Juan Antonio, compartimos número de hijos, vaya aventura eh. Eso sí, yo los tengo repartidos por igual en ambos sexos. Una locura de todas formas. Pero vamos, la tuya mayor ya ha entrado en esa edad tan "especial". ¿Qué te puedo decir? Te deseo toda la suerte del mundo. Cógete unas galletitas que seguro que te aportan energía.
Un besazo.