martes, 9 de junio de 2009

sexualidad en los jóvenes



Más información nunca se ha podido manejar. Más medios, tampoco, y todo al alcance de la mano. Los padres, jactándose de ir de amigos de sus hijos. En cambio, creo que nunca ha habido más desconocimiento, más ignorancia ni más descontrol.  Adolescentes embarazadas, enfermedades que estaban desaparecidas, violencia de género entre gente muy, muy joven. ¿Qué es lo que pasa? ¿Se está dejando este tema al libre albedrío? ¿Es un afán de los padres pensar que sus hijos son maravillosos (que no lo niego) y que desde luego esta entrada no va con ellos? 
Los jóvenes de nuestros centros de secundaria, e incluso de primaria, utilizan la sexualidad de manera frívola, desenfrenada, totalmente fuera de control y lo peor de todo, sin tener ni idea de lo que hacen ni de las consecuencias que esto puede traer.
Yo soy tutora de secundaria, de 4º, y doy también clases en bachiller. Los alumnos tienen conmigo más o menos confianza, así que me cuentan muchas cosas de las que hacen, porque realmente necesitan a alguien que ellos consideren adulto pero cercano para que se les aclare las ideas. Por desgracia, muchos padres no están a la altura de la circunstancias (ojo, habrá que verme a mí como madre cuando me llegue la hora); otros, sí, y eso se nota en los hijos.
Dejándose llevar por lo que leen en revistas juveniles disfrazadas de revistas musicales pero que son pseudopornográficas, ya tildan de mojigata a la que no quiere tener sexo oral con el primer pelagatos que se le presente. Se escandalizan, sobre todo las chicas, de la masturbación, ni siquiera la quieren entender como una manera de satisfacer tu curiosidad (claro, a muchas no les hace falta), y les parece una auténtica cochinada. Ni que decir tiene que la masturbación masculina sí está bien contemplada, es la de las chicas la que le parece una asquerosidad. Bueno, y hablar de temas como la homosexualidad, mejor no escuchar lo que tienen que decir. Hay tanta contradicción entre lo que esta sociedad quiere aparentar y lo que hay en realidad. 
Como podéis ver, de una manera totalmente solapada, estas niñas de entre 11 y 18 años están totalmente sumergidas en un machismo del que difícilmente podrán escapar. Antes si la sociedad era machista era porque la educación, la sociedad, la familia, lo imponía de una manera directa. Se ha luchado mucho para que la situación sea distinta. Y ¿cuántas generaciones han podido "disfrutar" de esa otra forma de ver la vida? ¿una, dos, puede que cuatro? No sé. A mí me enseñaron mis padres y en mi colegio que una mujer valía tanto como un hombre y que no puedes colgarte a uno y depender en todos los sentidos de él. Supongo que como a la mayoría de los que me lean. Aquí cabe poca discusión. Pero el problema de esta generación de ahora es que conceptos como la dignidad, el respeto y el amor han desaparecido de su lista de cosas a tener en cuenta para salir con alguien. Lo ven en la tele, lo dicen sus canciones, lo pone en las revistas que compran, lo viven en internet... todo se ha impuesto de manera natural y dentro de su medio, por lo que a ver cómo se saca eso de sus molleras.
En fin, no quiero parecer pesimista, pero es que en este tema la verdad es que lo soy. Esto hay que levantarlo desde la educación y la familia. La primera, como institución, está ya fuera de servicio; la segunda... 

Y bueno, como acabo en tono amargo, os endulzo la entrada: chocolate, qué bueno y cuánto lo necesitamos las mujeres, ¿verdad? Yo creo que está en la condición de ser mujer. Me regaló mi Reyvindiko un libro de recetas de chocolate por nuestro aniversario, una maravilla. Y de él saqué estas guirlaches rellenas de chocolate. Prometo receta, de verdad (aunque sé que lo he dicho antes). Un besazo.

P.d. Me he puesto a dieta (sin comentarios). 

11 comentarios:

Rey dijo...

Desde luego, hablando de sexualidad, si tú no sabes cómo levantarla, yo me deprimo.
Y si hablas de dietas yo, sin ningún tipo de interés personal, te aconsejo la del cucurucho.

María Lunarillos dijo...

Qué razón tienes. Como siempre, un placer leer tus reflexiones.

Un beso.

Tu sobri dijo...

Yo mejor no cuento las barbaridades que me ha tocado escuchar en la consulta. A la pregunta de si había tenido alguna intervención quirúrgica una mujer (por llamarla de alguna manera) me preguntó: "¿Los abortos cuentan?". Yo, con cara de "a ver lo que me va a soltar la sujeta esta" le contesto que sí, y entonces la temida respuesta: "pues en ese caso tres o cuatro" (¿pero cómo no puede saber si tres o cuatro?). Luego la siguiente pregunta (a estas a alturas de la conversación bastante obvia): "¿Posibilidad de embarazo?" Y la sujeta en cuestión me pone la puntilla diciéndome que ese fin de semana había tenido relaciones con su novio después de una celebración (aquí léase borrachera) y que se había tomado la píldora del día después (eso de póntelo-pónselo debía pensar que era el estribillo del último éxito reggaeton del año) así que mejor que le hiciese un test de embarazo.
Yo creo que lo que debería ser un último recurso se está tomando como método anticonceptivo en sí. Luego claro está, vienen las venéreas (sífilis, papiloma...) en gente de 14 ó 15 años. En fin que estoy de acuerdo contigo.

Mirna dijo...

Reyvindiko, Reyvindiko, no me hables en esos términos, hombre de Dios, que a saber.
Un beso.

Mirna dijo...

María, me alegra mucho leerte por aquí. Nos tienes un poco olvidados. Estoy deseando ver tu última tarta.
Un besazo, morena.

Mirna dijo...

Misobri, tendrías tú también que tener un blog. Escribes muy bien y tienes mucho que contar.
Un besazo. ¿Nos vemos el fin de semana?

ReyVindiko dijo...

Como no se trata de asustar al personal y puesto que la entrada es seria, olvido el "calentón" del principio y vuelvo a comentar.
Me hace mucha gracia que a algunas miembras no se les caiga de la boca lo de la liberación de la mujer. Y es que a veces se me figura que han sido vilmente engañadas, que se contentan con el espejismo del "niñas y niños" o el "miembros y miembras". Quizás no las estén engañando. Quizás la búsqueda de la famosa igualdad sea cierta, pues es al hombre al que quieren que se parezca: que pierdan esa sabiduría instintiva que las hacía proteger su intimidad, entregarse sólo cuando estaban seguras y hablar de ello como un desbordamiento de amor y no como quien habla de un trofeo. El machismo más salvaje es el que consigue y procura que la mujer se comporte como un macho, con una sexualidad explosiva, rápida y sin consecuencias, en la que no entre nunca la idea de la reproducción o la responsabilidad.
Tú me lo confirmas con la repugnancia de esas adolescentes a la masturbación femenina, ¿y esas operaciones de siliconado de pechos, labios, nalgas o incluso de la vulva? ¿es también liberación del yugo masculino? ¿buscan su realización personal o lo que desean los hombres? Sabemos que hay hombres que ni saben cuántos hijos tienen. Está en su naturaleza (no entro a decir si me gusta o no). Pero que una mujer no sepa cuántas veces ha abortado, a mí me da que la deanaturaliza.
Amar es amar al otro en su otredad. Querer lo que es igual a uno mismo es narcisismo o, directamente, mariconismo.

Marta dijo...

Leyéndoos la verdad que da pánico... por ahora y desde algún tiempo no tengo mucha relación con adolescentes, siempre he pensado que la adolescencia es nuestra peor etapa en todos los sentidos, pero también pensé que valores como "la primera vez" iban a perdurar, ya veo que no. La información es poder, pero visto lo visto también es aturullamiento extremo. Seguimos siendo los responsables de nuestros hijos y aquí el resultado.
En cuanto a la igualdad... en derecho y deber; por supuesto, pero a mí personalmente todavía nadie me ha preguntado si quiero o no quiero ser igual que el hombre.
Somos diferentes, por supuesto eso no quiere decir que ninguno de los dos sea superior al otro género, simplemente diferentes.
Le doy la razón a Rey, a las mujeres nos han engañado, nos han hecho ir contranatura, no somos hombres y en ningún momento debimos pretender serlo.
Bueno cambio y corto,
un besazo enorme, Mirna te debo una llamada.

Mirna dijo...

Bueno, Reyvindiko, hoy ya hemos hablado sobre esto, jeje. Tienes mucha razón.
Desde que se perdieron los pañuelos bordaditos con la inicial de uno, y la llegada de los de papel, vivimos en una sociedad de usar y tirar, empezando por uno mismo, a veces.
Tú tranquilo, eh, que a mí siempre me gustaron los pañuelos de tela.
Un beso.

Mirna dijo...

Marta, perseverancia en la familia. Esa es la clave. No significa, sin embargo, que no te vaya a salir alguna rana y venga todo se venga abajo; pero estando ahí, como seguro estaréis vosotros, ... sin problema.
Un besazo, y venga, nos llamamos.

Sinestesia Gastronómica dijo...

jajaja, original artículo y nada de extrañar, creo que a todos alguna vez la lavadora a vuelto a sus orígenes y viajado en el tiempo. A mí también se me prdieron cosas por su agujero y aún no las encontré.

La pasta frescano tiene ni punto de comparación, mejor textura y sabor, aparte de ser más sana. Buen invento, sin duda, la máquina de hacer pasta.

Muchos besines