sábado, 27 de junio de 2009

Bye, bye



Quisiera hoy hacer una entrada despidiéndome de dos mitos de mi infancia y juventud. El primero, Farrah Fawcett; el segundo, Michael Jackson. No voy a entrar aquí a hacer ninguna valoración sobre sus vidas privadas, entre otras cosas porque nunca me han importado ni un pimiento. Pero sí tengo que decir que para mí, cada uno de ellos, marcaron una época.

Los Ángeles de Charly, creo que fue la primera serie de televisión que realmente me gustaba y que la veía no porque fuera lo único que había (para eso ya estaba La casa de la pradera), sino porque me entusiasmaba. Yo de mayor quería ser como Jill (Farrah), Kelly o Sabrina (esta no me parecía tan guapa, pero sí la más inteligente). Qué cosas, ¿verdad? Recuerdo que entre las amigas, en el colegio, jugábamos a que éramos los ángeles de Charly, y nos encantaba imaginar un montón de aventuras interminables, por cierto, como casi todos los juegos de niños.

De Michael Jackson, ¿qué voy a contar? Yo fui una de las tropecientas personas que vibramos con el estreno del videoclip Thriller en esa Nochevieja del 83, creo, y que como lo repetían al día siguiente estuve esperando para volverlo a ver. Para mí y supongo que para muchos, ese fue su mejor álbum. Lo tenía grabado en tres cintas para no perderlo. Ese verano mi hermano Germán me llevó de camping y yo llevaba mi radiocasette a todas partes con la dichosa cinta de marras. Ni siquiera me molesté en llevar otra cinta, por lo que la gente acabó de mí y de Michael Jackson hasta los mismísimos laureles.

Ya no he seguido mucho más su carrera, aunque casi todo lo nuevo que oía de él me gustaba bastante. De adolescente, me gustaba leer todo lo que publicaban de él en las revistas estas juveniles, casi todo mentira, pero entonces me valía. Y ya digo, sin entrar en lo personal, Michael Jackson fue un eslabón fundamental para la música de nuestra época.

Y ahora, después de esta escapadita, me voy a seguir haciendo cosas. Hoy no pongo foto de comida, porque esta entrada me ha pillado desprevenida. A ver si luego cae otra cosa, mariposa.


4 comentarios:

ReyVindiko dijo...

Al segundo se le olvidó que aquí sólo estamos de paso.

Mirna dijo...

Cierto, pero reconoce que cuando se llega tan alto de la nada eso es fácil de olvidar; es más, hay quien sin haber llegado a nada, tampoco tiene conciencia de ello. Un beso.

Ángeles L. Satorre dijo...

No quiero ser pájaro de mal agüero pero dicen que no hay dos sin tres. Es cierto que los dos han sido unos mitos para los de nuestra quinta. La de veces que he jugado yo a los Ángeles de Charlie y lo que me costó ver completo el video de thriller porque me daba miedo de verdad.
Espero que ahora estén en un lugar mejor para ellos.

Lein dijo...

Pues de verdad que somos de la misma era... (yo quería ser Sabrina. ;-))