miércoles, 6 de mayo de 2009

Fumando espero...


Hoy, para mí, no ha sido un día alegre en el trabajo. Una niña de 15 años fumando en el servicio. Hasta aquí, todo más o menos normal. ¿Quién no se ha echado su primer pitillo en el colegio? Yo misma fue allí donde lo probé por primera vez, pero vamos, fue una experiencia totalmente traumática. Todavía me dura la tos. Aparte, le tenía tal miedo a la reacción de mi padre, que realmente me creía la amenaza de que me tragaba el cigarrillo si me pillaba alguna vez. Debo decir que mi padre jamás me ha puesto un dedo encima, más que para hacerme alguna caricia. 

Digo que me da pena de esta chica, porque ha sido pillada tres veces en este curso, toda ella rodeada de humo, y jurando y perjurando que no estaba fumando. Será que el cuarto de baño se ha convertido en la cueva de un dragón. No se puede fumar en los sitios público, y mucho menos si se es un menor, y mucho menos en un colegio, y mucho menos en un servicio en el que pueden etrar niños más pequeños. 

No sé si será el caso o no, pero es cierto que muchos chicos se ven abocados al desorden y hasta al fracaso por culpa de unos padres incompetentes.  Recuerdo el caso de otra chica a la que su padre le compraba el tabaco para así controlar lo que fumaba. Hay que ser iluso, cuando se le acababa lo que le compraba el papá, pedía o simplemente compraba más, por lo que al final la chica en cuestión fumaba lo que le daba la gana. Alguien me contó que la acabó muy mal, ya no por el tabaco. Supongo que eso no llegó a comprárselo el padre.

De verdad que no entiendo por qué los padres de ahora nos empeñamos en querer ser tan guays con nuestros hijos. Queremos ser sus amiguetes, sus colegas, que tengan mucha confianza en nosotros. Si hiciera falta, hasta nos iríamos de botellón con ellos. Lo veo una necedad. Nuestros hijos, por suerte para ellos, tienen suficientes amigos; pero padres solo dos, y son insustituibles. ¿Por qué perdemos ese punto de mira? Portémonos como padres. Seamos padres, por Dios.

Nuestra generación se equivoca de cabo a rabo con la educación. Muchas veces se intenta suplir el poco tiempo dedicado a nuestros hijos por medio de regalos y permisos, sin decirles que no a nada, no vaya a ser que se traumaticen; no vaya ser que se den cuenta de que este mundo no es el camino de rosas que les estamos mostrando; no vaya a ser que se den de bruces con la realidad; no vaya a ser que descubran que las cosas no vienen regaladas de manera tan sencilla como se lo damos todo a ellos...

Si de verdad queremos a nuestros hijos, si queremos darles un futuro mejor, no bastará con cambiar la educación en los colegios e institutos, que por supuesto necesitan una reforma de raíz. Pero desde casa nos tenemos que dejar de tanta ñoñería absurda. Hay que educar con dureza, hace falta imposición, hay que prohibir cosas y hay que acostumbrarse a decir NO más a menudo. 

Ojalá despertemos pronto, porque lo veo realmente negro. Ya digo, hoy no estoy muy optimista.

Y bueno, la verdad es que he tenido que pensar mucho qué poneros, pero como por aquí abajo va arreciando el calor, os invito a un gazpachito bien fresco, para que nos recoloquemos las pilas. 

11 comentarios:

María Lunarillos dijo...

Cuánta razón llevas. Yo abro la boca de sorpresa muy a menudo con lo que veo a mi alrededor. Y es cierto que el 90% de la culpa, si no más, es de los padres. Me encanta fijarme en las famliias con niños que veo en las colas del supermercado, o en la fila de delante del cine, mientras empieza la película. Me encanta observar e intentar adivinar sus vidas por lo que hablan o hacen. Y siempre resalta a leguas, por cómo les hablan a sus hijos y sus hijos a ellos, qué hay en esa familia. Y en la mayoría de las ocasiones me vienen tus mismos pensamientos a la cabeza. Anda, tomemos un gazpacho.

Un beso.

Monica dijo...

Mirna, por desgracia me toca de cerca y no lo del fumar, por suerte, pero si el lidiar con padres que parece que solo parieron ellos y las demás cagamos a nuestros hijos, tenemos en nuestras manos el hacer buenas o malas personas de nuestros hijos, pero los estamos convirtiendo, en personas sin principios que al fin y al cabo es lo que hace que seamos lo que somos, es una pena que seamos los padres los que estemos haciendo, que no se respete la figura del profesor, a modo anecdotista, te diré que hay progenitores que están recibiendo notas por las conductas de sus hijos y se permiten el lujo de mandar contestación, con los niños en las que desacreditan por completo al profesor, igual me equivoco pero por parte de muchos docentes, se esta cayendo en el error de no denunciar, actitudes y comportamientos, que se pasan de la ralla o informar a los padres de que eso se produce, en muchos casos cuando el tema pasa a ser grave, los padres nos encontramos con respuestas del tipo, "" son cosas de niños"" Mirna se que tu blog lo leen algunos profesores, así que si me lo permites os diré una cosa, no esperéis a que se produzcan agresiones físicas entre alumnos, yo puedo curar a mi hija las heridas del cuerpo, pero no se como curar las del alma, perder el miedo a señalar a esos acosadores, que con el tiempo lo serán también de sus maestros, soy consciente que os encontráis desprotegidos, pero algunos padres necesitamos, que seáis claros, que nos informéis de lo veis, pasáis muchas horas con nuestros hijos, cuando los padres nos enteramos de algunas cosas ya es tarde y nos sentimos solos, por que las buenas palabras y el estamos contigo, ya no me bastan, necesito actos y las alarmas saltan cuando pronuncias la palabra denuncia, ¿ por que tenemos que llegar aquí, cuando hay adultos conscientes de la situación? siento desviarme del tema, pero ya son varias noches sin dormir bien e impotente de saber que la llave para que la situación cambie esta en algunos padres, pero también se que esa llave un día la tuvieron los profesores.
Un besazo corazón y gracias por esta entrada necesitaba hablar de esto.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Yo soy adicto al gazpacho y especialmente a ese que tú haces. Por cierto, la frase de amigos tienen muchos, pero padres sólo dos es una auténtica joya y da para mucho.

Ángeles L. Satorre dijo...

Querida Mirna, estoy totalmente de acuerdo contigo. Compartimos profesión y cada día nos encontramos con dramas familiares muy duras y que a veces son inimaginables, pero existen.
El otro día, salí de mi casa y vi a dos niños de unos 10 años que estaban pintando pintadas en la pared de un instituto. Me estaba acercando a ellos para llamarles la atención cuando su padre, que me vio con intención de echar la bronca, dice en voz bien alta:"Está chulo ¿verdad?, la pena es que no es pintura sino espuma de nieve y se derrite".
Ante esa respuesta, confieso que me entró una mezcla de rabia y miedo y solo acerté a pararme, mirarlos y decir en voz alta:"¡Qué vergüenza!"
Es cierto que era espuma en spray, pero supongo que los vándalos comienzan sus fechorías así.
Solo espero que cuando comiencen con la pintura real, lo hagan en el salón de su casa.
Un besazo Mirna, y una gran entrada.

ReyVindiko dijo...

Algunos terminarán pidiendo que se fume en clase, para así controlar lo que consumen.
Menos mal que YO NO JUMO

Marga dijo...

Rey, que se fume, y que se les deje tener el movil encendido, para poder localizarlos, esto me lo dijeron dos padres en el ampa cuando un profesor le quitó el movil a un niño porque estaba mandando y recibiendo mensajes. Me quedé alucinada, de verdad, y cuando les comenté, que nosotros cuando ibamos al colegio no teníamos movil, y estabamos perfectamente localizables, igual que ahora, llamando a secretaría, me miraron como si acabara de llegar del pueblo, y me soltaron "eso era antes", y se quedaron tan anchos.
Vamos, que los profesores lo teneis dificil, no solo teneis que lidiar con los niños, sino luchar con los padres, y eso tiene que ser frustante.
Hemos pasado del autoritarismo total y absoluto, vamos que con solo mirarte te dejaban clavado en el asiento, al pasotismo total, pero muchas veces, por todas las partes, por los niños, que ven que hacen lo que les da la gana, por algunos padres, que ven en el colegio un sitio donde aparcar a sus hijos, y lo que menos les importa es que estudien o nó, y por algunos profesores que creo que viendo lo visto, pierden vocación, ganas e ilusión en la enseñanza.
En fin, esperemos que nos concienciemos todos, y esto mejore.
Un beso

Máster en Nubes dijo...

Mirna, no soy madre (tampoco padre ;-), así que en temas de educación suelo no opinar, por un tema de respeto antes quienes lo son o saben de ello por profesión (yo solo doy clases a mayorcitos...)

En cualquier caso, que sepas que soy de tu opinion y que la madre amiga me parece una gran chorrada.

El gazpacho es mi favorito, viviría en verano de gazpacho y alguna sardina que otra. Me encanta, mira tú, a ver si hago estos días...

Un abrazo
aurora

Shadowman dijo...

Pues a la "susodicha" en cuestión, la he pillado yo hoy en las pistas. Por cierto, un abrazo muy fuerte para mi cuñado y que se recupere pronto

Mirna dijo...

Bueno, os tengo que pedir disculpas a todos porque no he contestado a nada. Los que sabéis de mi vida, pues estáis al tanto de la semana que llevo; los que no, solo os diré que operaron a mi esposo el lunes y, aunque está muy bien, pues no tengo tiempo ni para sentarme un momento. He seguido vuestros comentarios y me ha hecho mucha ilusión leerlos. Me alegro que esta entrada os haya dado pie para meditar sobre la educación.

María, es cierto que dice mucho cómo es una familia por la forma que tiene de tratarse en público, especialmente, cómo hablan los niños a sus padres; ahí te quedas realmente alucinado, sobretodo con los adolescentes.

Mónica, es cierto que a veces vemos muchas cosas desde nuestro trabajo, y lo denunciamos y hacemos todo lo que está en nuestras manos (hablo por los que conozco, que conste), pero el problema es que muchos padres prefieren seguir ciegos y sordos (ya podrían elegir también mudos), y no quieren enfrentarse a la realidad de sus hijos.

Jesús, en cuanto vuelvas te preparo uno bien fresquito, que ya sé de los calores que estáis pasando.

Marga, el tema de los móviles es una batalla casi perdida. Yo digo lo de siempre: a partir de las tres de la tarde, el problema es de sus padres, así que "ande yo caliente...."

Aurora, cómo que por no ser madre no sueles opinar. Precisamente los que no sois padres estáis en posesión de la verdad. No os ciega el cariño y veis las cosas como son. Un abrazo.

Shadowman querido, esta pobre chica tiene poco arreglo, ahora que el otro día le dimos un buen repaso, verdad.
Un beso. Mañana te llevo un pan.

Monica dijo...

Mirna cariño efectivamente, por fin me han reconocido que es un problema de padres, todo el trabajo que se realiza en el cole se destroza al llegar a casa y ellos ante mi decisión, se disculpan y se muestran sinceros utilizando esta frase "" me siento frustrado, moralmente y profesionalmente"" hay que ser muy valiente para reconocer algo así, pero para mi es duro saber que se rinden, iremos agarrandono los machos, para cuando algunos monstruos se conviertan en adultos.
Un besazo

Mirna dijo...

Querida Mónica, ¡qué difícil lo van a tener nuestros hijos! ¿verdad? ¡Qué sociedad les estamos construyendo! Si te contara cómo acabó la cosa con el padre de la susodicha, te echabas a llorar. En fin, de verdad que algunos me dan mucha pena, los padres y los hijos.
Besos para todos.