jueves, 14 de mayo de 2009

El colegio enfrente del mío


Antes de nada debo pedir disculpas porque he estado muy perdida. Como ya he dicho en la respuesta a mi anterior entrada, a los que sabéis de mí, pues tengo poco que explicar; los que no, solo os digo que el lunes operaron a mi Reyvindiko de una hernia inguinal, nada grave, aunque sí molesto, pero vamos que se va recuperando a un ritmo estupendo y se está pegando unos lotes de lectura que se me va a volver medio tonto :))

Y bien, hoy os quiero hablar de un colegio vecino al nuestro. Se trata de un centro de educación especial, y, claro, como es obvio, en él solo hay alumnos y cuidadores especiales. Cuando me toca dar clase en el lado del pabellón que da a este colegio, no puedo evitar distraerme y observarlos. Es algo que me encanta. 

Claro está que a este centro van niños y no tan niños que tienen distintas problemáticas, y yo solo veo a los que tienen buena movilidad y les enseñan talleres sobre todo de jardinería. Pero dentro hay niños cuyas capacidades motoras están limitadas. A estos otros no los veo nunca.

Quiero dejar muy claro que en ningún momento pretendo ser condescendiente con ellos.  A mí no me dan pena. Ni siquiera siento pena por sus familias. Además veo cómo los tratan sus cuidadores y que los educan también con cariño aunque con dureza a veces. Lo que realmente siento por ellos es ternura. Veo que son tan cariñosos y que buscan y dan tanto cariño que me dan ganas de bajar a achucharlos.

Ahora bien, y ya con esto termino (otro día seguiré con el tema, si se tercia, que hoy estoy muy cansada), hay una cosa que más que pena me da escalofríos y es pensar en la suerte que tienen estas personas de haber nacido ayer; mañana, nacerán muchos menos. 

En la mesa, una chocolatada: tarta de dos chocolates. Chocolate blanco y chocolate negro en una fusión totalmente imperfecta aunque deliciosa.
Un abrazo. 

8 comentarios:

María Lunarillos dijo...

Ayer, frente a un televisor, tuve el mismo sentimiento. Había gente a mi alrededor, compañaros de trabajo, y, cuando pusieron en pantalla algunas de las opiniones en contra de esta criminal ley, se rieron abiertamente.

Una cosa mala se me encendió por dentro, y me dejó malhumorada hasta mucho después de salir de trabajar.

No logro entender que se pueda tratar con tanta frialdad un tema tan serio. Porque ninguno de los motivos con que quieren justificarlo me parece suficiente para negar la vida a una persona ajena a nosotros, aunque la llevemos dentro.

También oí voces haciendo alusión a las palabras "vida digna". ¿Cuándo nos daremos cuenta de que para que se dé eso primero tiene que darse la primera de las palabras? Vida.

En fin... Habrá que respirar hondo.

Marta dijo...

Primero espero que Rey se recupere prontito (besos) aunque seguro que con tus cuidados ya mismo está dale que te pego con la sierra, jajajaja.

Y bueno en cuanto a la entrada... me quedo con tu ternura y esas caras de tranquilidad y confianza que hacen te olvides de tí por un momento y disfrutes con más ahínco de lo realmente importante. Como bien dices para el resto necesitaríamos no otra entrada si no un blog entero.

Quiero la receta de la chocolatada yaaaaaa¡¡¡¡ tiene que estar... uhmmmmmm de vicio.

Muchos besos y me alegra mucho leerte otra vez.

ReyVindiko dijo...

El otro día leí a un señor muy leído que es inmoral calificar de asesinato el aborto, pues atormentamos a las madres que tienen que pasar por ese trance. ¡Esto es el mundo al revés! Aquí el que no llora no es que no mame, es que no vive. Lo malo del mal es que saca lo peor de uno. En fin, sí que habría mucho que decir, pero serenamente, porque enfadado no me escuchan.
Por cierto, ya sabes que mientras tú me cuides no me importa estar enfermo.

Mirna dijo...

María, sí que es indignante, encima yo tengo la impresión de que nuestras voces quedan apagadas con tanta frivolidad hi-progrita. De todas formas os digo que yo no me voy a callar y que en lo que pueda seguiré denunciado esto como lo que es.
Un besazo (genial tu nueva tarta de plátano).

Mirna dijo...

Marta, hoy tenían una fiesta y lo estaban pasando en grande, con canciones de Rocío Dúrcal, el Vamos a la playa oh oh oh, Ana María se fue.... Estos sí que saben divertirse, y una de las cosas que más me llaman la atención es el respeto por parte de los de nuestro cole. Jamás se han reído ni hecho ningún comentario jocoso. Como mucho una sonrisa también de ternura. Es genial.
Venga, la chocolatada la pongo ya y en nuestro nuevo espacio también. Besos.

Mirna dijo...

Ay mi Rey. ¿Qué te digo a ti, si te tengo a mi lado? A veces lo ilustrado no es señal de veracidad. El que no llora no mama, sin duda, aunque llorase ni mamaría ni viviría. Lo del mundo al revés lo vemos en tantas cosas cada día que ya nada nos sorprende.
Venga, cúrate que me tienes que llevar al Mercadona.
Syetm.

Monica dijo...

Bueno lo primero Rey déjate querer mucho que eso lo cura todo y ponte bueno un besazo

Sobre este tema ya conocéis mi historia, Maria utiliza unas palabras en las que se escudan las personas que están de acuerdo con esto "vida digna" , que es lo que entendemos a día de hoy como vida digna?, somos una sociedad de gallitos, cobardes e hipocritas, ¿ para quien pedimos una vida digna? por supuesto para nosotros mismos, sin lugar a dudas, por que es en nuestras manos donde esta el proporcionarle a esa nueva vida, una "vida digna" y plena, yo a veces me hago una pregunta, en mi mismo portal viven dos chicas, una 40 y pico años, se callo de la cuna y se golpeo la cabeza, otra 21 se le callo a su padre de la cama mismo golpe, ambas discapacitadas psíquicas, como esto se produce después de nacer, igual con el tiempo, terminamos aprobando una ley para dar un golpe en la nuca y exterminarlos, de locos, pero que esperamos, cuando podemos crearnos hijos a la carta? en serio se nos esta yendo la pinza, nos estamos pareciendo cada vez mas a cierto alemán, y por supuesto que es muy duro y no es nada facil, reorganizar una vida marcada "" social mente"" que no entra dentro lo establecido, salirse de esa linea implica justificarse y dar explicaciones, cuando la gente se entera que eres consciente de que en tu vientre crece un bebe con cualquier discapacidad, se atreven a llamarte egoísta, manda narices, pero Mirna ya me conoces y no me callo, así que tampoco me corte en llamarlos cobardes y hacerles ver, que en todos los casos sus hijos ""normales"" también cojeaban por algun lado. Pinso que somos mas los que apostamos por la vida, pero hacemos menos ruido
Un besazo mi niña

Mirna dijo...

Uy, Mónica, cuánta gente como tú hace falta por estos lares. Lo de la vida digna, ya te digo, para quien tiene que ¿cargar? con lo que venga. No en serio, qué bien ha cundido lo de el derecho a ser feliz, qué bien nos lo han vendido, cuando la verdadera felicidad, desde luego hay que buscarla y no que te la den ya elaboradita.
Como sigamos así ya mismo acabaremos con todos los problemas de la sociedad de la misma manera: enfermos, al hoyo; drogatas, al hoyo; alcohólicos, al hoyo; y así con todo.
HAY QUE GRITAR, Y MUY ALTO. (Además, se están aprovechando de este debate para apartar las mentes del problema de la crisis).
Un besazo gitana.